Hijos Ilustres

Gaspar de Loaysa:

Nacido en esta villa según consta en el testamento que se conserva en las Capellanías de Jarandilla. Su padre era Hernán Sánchez Loaysa de Bonilla y su madre Juana Sánchez la Dezmera. Su salida de la casa paterna se produjo durante la juventud y soltero, embarcándose como muchos otros camino de las Indias, a la búsqueda de mejor fortuna. Durante su viaje y después de múltiples peripecias y aventuras, consiguió llegar a la población de Anserma, que se encuentra en la gobernación de Pompayán. El la zona de Colombia donde estuvo Gaspar de Loaysa se encuentra la ciudad de Sopetrán y en ella puede verse un santuario dedicado a la Virgen. Fue valedor de este conquistador Don Francisco de Toledo, Virrey de Perú, que posiblemente le llevó consigo a América y Don Fernando Álvarez de Toledo, conde de Oropesa y señor de Jarandilla. Muere este personaje peculiar el 4 de Abril de 1575, siendo estas noticias, las primeras que se recibieron desde su partida, a pesar de los numerosos oficios que sus padres hicieron por conocer algo de él, abriéndose inmediatamente su testamento donde se habla de sus minas de oro, de los acreedores y deudores, de su encomienda, de sus fincas a la orilla del río Cauca, junto al volcán Ruíz, de sus casas, de sus noventa esclavos negros, de su ganado...legando parte de sus bienes a la Iglesia y Ermitas de Jarandilla, así como a los Indios del valle de Cupia y numerosas limosnas para el sustento de huérfanos y necesitados.
Se ha puesto el nombre de Conquistador de Loaysa al colegio público de Jarandilla.

Soledad Vega Ortiz:

Natural de Jarandilla, de origen humilde se casó por primera vez con el entonces telegrafista de Jarandilla y al morir éste, se casó con el cantinero del Palacio Real, Manuel García Gutiérrez, con él cual vivió en Madrid principalmente, hasta la muerte de éste acaecida en Baños de Montemayor en 1911, que dando como heredera de todos sus bienes. El pueblo llano conocía a esta mujer como la Jesusa. Mandó redactar dos testamentos ente el entonces notario D. Luis Sierra Bermejo, estableciendo que sus restos fuesen enterrados en el Monasterio de San Agustín de Jarandilla de la Vera, dando orden de que se cree una fundación. La cual debe ser presidida por el Obispo de Coria y de cuyo patronato formarán parte la Parroquia, el Ayuntamiento, el juzgado de Primera Instancia y tres patronos, donando sus bienes a esta fundación que debe ser de carácter benéfico y docente. Murió el día 22 de febrero de 1948 en Madrid, encontrándose sus restos mortales junto a los de su esposo, en el mausoleo de la iglesia de San Agustín.

 

Gabriel Acedo de la Berrueza:

Poeta y Clérigo jarandillano del Siglo XVII. Gran parte de la historia de Jarandilla se conoce gracias a Gabriel Acedo de la Berrueza,  que narró los encantos y virtudes de estas tierras.Entre sus libros destacan Amenidades, florestas y recreos de la provincia de la Vera Alta y Baja en la Extremadura.

Joaquín Encabo de la Virgen de Sopetrán:

Nació en Jarandilla de la Vera (Cáceres), diócesis de Plasencia. Ingresó en la orden de ermitaños de San Agustín y fue nombrado el 20 de agosto de 1804 obispo de Cebú en Filipinas, donde falleció el 8 de noviembre de 1818.

 

Juan Arias:

Llegó a ser Regidor y encargado de la cárcel de la ciudad de Plasencia y Alcalde de la Hermandad de la Villa y Corte de Madrid. Por la devoción que tuvo a la reforma de los Agustinos Recoletos y deseando que su patria chica fuese ilustrada, trató de que existiese allí un Monasterio que llevase el nombre de San Agustín, consiguiéndolo en Marzo del año 1603. Convento que acogía a la orden de San Agustín (agustinos recoletos). Su patrón fundador, Juan Arias se encuentra enterrado bajo el altar.

También son de mención otros hijos Ilustres de Jarandilla, como:  Juan Alcedo de la Rocha, Pedro García Panes,  Dionisio Rodríguez Burcio, Antonio Soria de la Calle.